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sábado, 31 de octubre de 2015

DESPEDIDA Y CIERRE

Como suele ser costumbre,  me toca escribir en este blog fantástico de esta fantástica familia, que también es la mía.  Hoy es mi último día en Strandhill (Sligo) y siento cierta "morriña" de tener que abandonarlo, pero la vida continúa.
Tres cosas tenía muy claras al embarcarme en esta aventura (porque todo lo que sucede alrededor  "de los 5 más el perro", es eso, una aventura).  Una era convivir en su ambiente con mis nietos, hija y yerno.  La segunda, seguir disfrutando de este bello País que es Irlanda y que ya en ocasiones anteriores me fascinó. Y la tercera, aprovechar el viaje y programarle en una fecha donde poder  celebrar el cumpleaños de Susana.  Y las expectativas se han cumpliendo con creces.
Estar con Sonia es como disfrutar del  Dragón Khan, la montaña rusa de Port Aventura, las emociones están aseguradas.
No ha quedado ni un solo segundo desaprovechado, ni un solo lugar sin recorrer en 100 km a la redonda, o más.  Ya sean casas, piedras,  prados, lagos,  montañas, ríos, bahías, pub´s, pueblos, etc.  Conoce, y ahora conozco yo, Sligo y su entorno como la palma de la mano. Increíble, pero cierto.  Y no es lo que hace, sino con el cariño que lo hace.  Menuda recompensa.
Innarrable ver a última hora de las tardes como llegan los surfistas (o surferos, no tengo claro cómo definirles), derrotados de cansancio, extasiados de coger tubos y tubos,  olas y olas, bien de derechas o de izquierdas.  Sus sonrisas denotan su comportamiento y su disfrute en estas heladoras aguas del Atlántico Norte.  Y por qué no decirlo, sus magulladuras y/o desperfectos en sus tablas.  Es igual, nada les para y no hay obstáculos.  Bravo el padre, principal motor de lo que se siente en esa casa por el surf, sus hijos Nico y Rodri (mis nietos),  y esa  hermosa Susana (mi nieta),  con la que tuve el placer de compartir su 11 cumpleaños, rodeada de amigas nativas.
Ellos también han tenido sus momentos dedicados hacia mí.  Subir con mis nietos a Knocknarea, la montaña de "su pueblo", Strandhill, ha sido una  alegría inmensa.  Me costó por una reciente operación de rodilla, pero lo logramos.  Allí arriba nos dimos un buen apretón de manos, como buenos montañeros, además de contemplar el envidiable paisaje del contorno . Os dejo luego unas fotos.

Me produce además una enorme satisfacción ver como todos ellos, sin excepción,  se relacionan con vecinos, compañeros de escuela y trabajo.  Creo no equivocarme si digo que han sido y son bien  recibidos.  Y eso a mí me llena de orgullo y satisfacción.
Terminando.  El más viajero de esta gran familia ha sido el último en venir.  No me arrepiento, aunque eso sí, no veía el momento de estar y disfrutar junto a ellos y ellas: " los 5 que se vinieron a Irlanda"
Gracias por hacerme feliz estos 10 hermosos días.
Os quiero.
Javi.


















sábado, 5 de septiembre de 2015

KNOCKNAREA. UN PASEO POR LAS NUBES




 Hoy ha amanecido un día soleado y la previvión es de que no va a llover (raro es, pero eso parece) así que hemos preparado unos sandwiches, unas bebidas y unas frutas y nos hemos decicido a subir a Knocknarea. Esta es una montaña, o colina....no sé cómo debería llamarla, que  es icono del condado de Sligo y de Irlanda, porque en su cima se encuentran unas tumbas megalíticas, entre ellas la de, según la leyenda, la reina Maeve, una muy famosa diosa de la mitología irlandesa.

   El caso es que esta montaña tiene 340 metros de altura y está en Strandhill, nuestro pueblo. Tiene un sendero fácil que atraviesa un bosque y te lleva hasta la cima. El camino es muy transitado y un lugar muy muy turístico del condado de Sligo. Desde luego, no podemos avanzar en conocer cosas de los alrededores sin subir primero a knocknarea, así que allí vamos.

  Salimos andando desde casa, pues como ya os digo el inicio del sendero está en nuestro pueblo...y empezamos el ascenso.




  El paisaje que veis al fondo es nuestro "small village by the sea", Strandhill.

       Los paisajes preciosos durante el ascenso.














Abajo Strandhill y al frente Coney Island, aquella que os conté que se puede pasar en coche en marea baja.


Explicando qué es cada punto que vemos desde aquí arriba, cuales son los pueblos, las olas, las bahías...


Y después de unos 45 minutos llegamos a la cima. Precioso. Hemos tenido suerte con el tiempo.











    Una vez allí vimos las tumbas megalíticas. La de la reina Maeve es muy grande, de unos 60 metros de diámetro. Cuenta la leyenda que hay que subir una piedra y depositarla en la tumba y de esa manera tendrás buena suerte...así que la tumba está completamente cubierta de piedras.



Desde la cima, mirando hacia el otro lado se ve Sligo y sus alrededores. Vemos el hospital y el instituto de los niños, pero eso no os lo podemos enseñar en la foto.


Ha sido una GRAN DIA